En aquellas semanas de la celebración de la navidad recuerdo que mamá y papa trabajaban el doble de lo acostumbrado, salían a la venta de las menudencias(churas) en sus carretillas por la mañana, tarde y por la noche.
Recuerdo que mamá acostumbraba comprar metros de tela de una marchante y por las noches se sentaba en su maquina a cortar y coser los retazos para nuestras prendas. Dos, a tres días antes formábamos fila los 7 hijos, luego de un tiempo ya eramos 8 hermanitos, felices porque mama ya empezaba a probarnos nuestras prendas hechas por ella misma para nuestra noche de navidad y año nuevo. Era mas económico comprar telas para nuestras noches mágicas y mamá quería que vistiéramos sus propias creaciones. Días antes papa tomaba un machete y una pala, y nos íbamos con el en busca de las ramas y pastos para preparar nuestro pesebre, felices juntábamos las ramas que papa cortaba y era toda una celebración rodear el pesebre ayudar a papá y mamá en su preparación mientras nos explicaba lo que significaba eso. Nuestros padres durante el año ya criaban chanchitos y gallinas para la cena de fin de año y era toda una fiesta formar parte de la preparación de la comida, el arbolito, el pesebre, y el momento cuando papá nos entregaba las bolsitas cargadas con las bombitas. Recuerdo que los varones vestíamos igual y las mujeres tenían el mismo diseño de vestido de ese modo no nos sentíamos diferenciados y nos sentíamos tan felices corriendo con nuestras bombitas y cada fiesta de fin de año la radio que escuchábamos, hasta hoy día es Ysapy F.M. Lo que nos extrañaba un poquito como que nos incomodaba es que mamá lloraba las 12 de la noche, pero sabíamos que era porque ya no estaba la abuela presente.





