Jesucristo, pasión, crucifixión, muerte y resurrección. Semana Santa, y la historia más impactante de amor, sacrificio y perdón de todos los tiempos “Padre, perdónalos, no saben lo que hacen”.
La crucifixión fue una práctica terrible mantenida por unos 800 años al ser heredada de pueblos orientales en el imperio romano. Su propósito no solo era castigar al reo, sino cumplir una función disuasiva, lo más importante para los romanos era el impacto en el público. En el caso de Jesús es evidente que ese impacto se cumplió mucho más allá de lo previsto por sus ejecutores, pues millones de personas han vivido hasta hoy inspirados por ese sacrificio de hace 20 centurias. La historia más impactante de amor, entrega, humillación, sacrificio y perdón, es sin dudas la historia sobre la pasión, crucifixión y muerte de Jesús de Nazaret como un hecho narrado en los evangelios que relata la muerte de Cristo en el Gòlgota. Durante la semana santa, las narraciones de la pasión renuevan los acontecimientos de aquellos días; los hechos dolorosos podrán mover nuestros sentimientos y hacernos recordar sobre la importancia de buscar aumentar nuestra fe y devoción hacia el Hijo de Dios. La Liturgia dedica especial atención a esta semana, a la que también se le ha denominado “Semana Mayor” o “Semana Grande”, por la importancia que tiene para los cristianos el celebrar el misterio de la Redención de Cristo, quien por su infinita misericordia y amor al hombre quien decide libremente tomar nuestro lugar y recibir el castigo merecido por nuestros pecados.